Realidad Cero

Saturday, October 21, 2006

Si tenemos suerte

En primer lugar para hablar de la suerte resulta imprescindible pensar que la suerte es definida por la mayoría de los diccionarios como “el estado que resulta de los acontecimientos afortunados o no, que le ocurren a una persona”. Ahora bien si vamos a hablar de la suerte corresponde aclarar su contrariedad con el destino; el destino se presenta, para quienes creen en él, trazado con anterioridad por un plan divino, o algo superior.
Si hablamos de la buena o mala suerte destacamos, a nuestro entender que, el mundo se mueve en etapas y por diferentes relaciones y fuerzas, estas sirven de guía para todo acto de personas; ya sean relaciones naturales, humanas o etc., siempre están presentes en la vida. En cuanto a las personas las habremos de dividir en dos grupos: los que se incluyen en el plan (luego vamos a describir lo que es el plan) al momento de sucederse la etapa (también explayada luego); y las que momentáneamente quedarán fuera de dicho plan, pero que a su vez estarán en un plan negativo (luego explicado).

Etapa: será el momento en que una persona sufra su buena o mala suerte según el tipo de plan en el que se vea incluida. Hay etapas a favor (buena suerte) y etapas adversas (mala suerte).

Plan: será lo que le suceda a esa persona dentro de la etapa, si la etapa fuera a favor el plan sería positivo, si la etapa fuera adversa el plan sería negativo.

Ahora bien, por qué algunas personas tiene buena suerte, es solo cuestión de analizar en que etapa se encuentran esas personas y verificar si su plan es negativo o positivo. A lo largo del tiempo la persona sufre planes negativos y positivos con igual grado de amplitud; lo que quiere decir que las fuerzas y relaciones que mueven el mundo no se van a ensañar con una persona; sino que momentáneamente (momentos de varios años pueden ser) la persona puede estar incluida en una etapa de plan negativo; pero luego se verá recompensada por etapas de plan positivo, o viceversa.
Normalmente, se suelen ver con mayor precisión los planes negativos o positivos de casos extremos. En un ejemplo extremo si una persona se gana la lotería será suertuda y si otra muere atropellada por un camión habrá sido por mala suerte. Lo que nunca se destaca son los procesos que esas personas ejecutaron para llegar a dichos resultados, ej. Ganarse la lotería, o morir atropellado. La persona que ganó la lotería es o bien porque “invirtió” dinero comprando un billete con la posibilidad de que ese billete fuera el premiado o bien porque encontró dicho billete tirado en la calle y el mismo resultó ser premiado. En ambos casos la persona realizó acciones para un fin, tal vez inesperado, pero por inesperado no menos válido. Tal vez las otras personas que compraron o encontraron billetes para ese sorteo de lotería tenían aún menos fe que el afortunado en salir premiados. Lo que demuestra que las etapas en la vida de una persona varían en proporción inversa a las de otras personas. Siendo así, si hay dos personas haciendo el mismo trabajo, una (la mas efectiva o favorecida) le quita dinero a la otra, mostrando claramente el régimen adverso e inverso.
Si todo esto fuera cierto por cada persona que tiene suerte en una etapa, hay una que sufre un plan negativo. Es posible que por diferentes razones veamos planes positivos en poco tiempo en personas cercanas, y los planes negativos estén alejados de nosotros, por lo que supondremos que la suerte está de nuestro lado; pero no debemos olvidar que cuando otra persona se vea favorecida por un plan positivo las posibilidades de que nuestro plan sea negativo por el efecto inverso se incrementarán; así segundo a segundo en la infinidad del universo. Los ciclos se suceden y ni siquiera lo notamos. Lo único que resta es saber en que proporción de gente funciona el plan positivo cuando a otras les es negativo.

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